Las siguientes no son lìneas de mi autorìa, lejos estoy de esa claridad. Es un artìculo de Jean Paul Sartre publicado en 1973, pero que claramente es aplicable, atemporalmente en cualquier sistema de democracia indirecta como la que nosotros gozamos.
En 1789 se estableció el voto restringido: se hacía votar no a los hombres, sino a las propiedades reales y burguesas, que no podían conceder sus sufragios más que a sí mismas. Aunque profundamente injusto, porque se excluía del cuerpo electoral a la mayor parte de la población francesa, el sistema no era absurdo. Los electores votaban aisladamente y en secreto, lo que llevaba a separar a unos de otros y admitir entre sus sufragios sólo relaciones de exterioridad. Pero esos electores eran todos propietarios y por tanto estaban ya aislados por sus propiedades, que se cerraban sobre ellos y oponían las cosas y los hombres en toda su impenetrabilidad material. Las papeletas, cantidades discretas, traducían esa separación de los votantes y al sumar los sufragios se esperaba hacer surgir el interés común del mayor número, es decir su interés de clase. Por la misma época la Constituyente adoptaba la ley Le Chapelier, cuyo propósito declarado era suprimir las corporaciones, pero que además apuntaba a prohibir toda asociación de los trabajadores entre sí y contra sus empleadores. Así, los no poseedores, ciudadanos pasivos que no tenían ningún acceso a la democracia indirecta –es decir, al voto que usaban los ricos para elegir su gobierno–, pedían también todo derecho de agruparse y de ejercer la democracia popular o directa, la única que les convenía, ya que obviamente no se los podía separar por sus bienes.
Cuando, cuatro años más tarde, la convención reemplazó el sufragio restringido por el sufragio universal, no creyó necesario derogar la ley Le Chapelier, de modo que los trabajadores, definitivamente privados de la democracia directa, debieron votar en calidad de propietarios, aunque no poseyeran nada. Las agrupaciones populares, prohibidas pero frecuentes, pasaron a ser ilegales, pese a su legitimidad. A las asambleas elegidas por el sufragio universal se opusieron primero en 1794, después durante la Segunda República en 1848 y por último a poco de proclamarse la Tercera, en 1870, agrupamientos espontáneos pero a veces muy extendidos, a los que se debía llamar precisamente las clases populares o el pueblo. Sobre todo en 1848 pareció oponerse, a una Cámara elegida por el sufragio universal reconquistado, un poder obrero constituido en la calle y en los Talleres Nacionales [ [2]]. El desenlace es conocido: en mayo-junio la legalidad masacra a la legitimidad. Frente a la legítima comuna de París, la muy legal Asamblea de Bordeaux trasladada a Versailles imitó aquel ejemplo. Hacia fines del siglo pasado y comienzos del actual, las cosas parecieron cambiar: se reconoció a los obreros el derecho de huelga y las organizaciones sindicales fueron toleradas. Pero los presidentes del Consejo, jefes de la legalidad, no soportaban las irrupciones intermitentes del poder popular. Clemenceau en particular se destacó por romper huelgas. Todos, obsesionados por el temor de los dos poderes, rechazaban la coexistencia del poder legítimo, nacido aquí o allá de la unidad real de las fuerzas populares, y del poder falsamente único que ellos ejercían y que reposaba, en definitiva, en la infinita dispersión de los votantes. De hecho, hubieran caído en una contradicción que sólo la guerra civil habría podido resolver, porque la función del poder legal era desarmar al poder legítimo.
Al votar mañana, vamos a sustituir una vez más el poder legítimo por el poder legal. Éste, exacto, de una claridad aparentemente perfecta, atomiza a los votantes en nombre del sufragio universal. Aquél es todavía embrionario, difuso, oscuro en sí mismo: por ahora se confunde con el vasto movimiento antijerárquico y libertario que se halla en todas partes pero que aún no está organizado. Todos los electores participan de los grupos más diversos. Pero la urna los espera no como miembros de un grupo sino como ciudadanos. El cuarto oscuro, instalado en una sala de escuela o de municipio, es el símbolo de todas las traiciones que el individuo puede cometer hacia los grupos en los que participa. A cada uno le susurra: “Nadie te ve, no dependes de nadie, vas a decidir en la soledad y después podrás ocultar tu decisión o mentir”. Con esto basta para transformar a todos los electores que entran el cuarto en traidores potenciales. La desconfianza agranda la distancia que los separa.
Si pretendemos luchar contra la atomización, antes que nada debemos tratar de comprenderla.
Los hombres no nacen aislados: surgen en medio de una familia que los hace durante sus primeros años. Después formarán parte de diferentes comunidades socioprofesionales y fundarán su propia familia. Se los atomiza cuando grandes fuerzas sociales –las condiciones de trabajo en el régimen capitalista, la propiedad privada, las instituciones, etcétera– presionan sobre los grupos en los que participan para dividirlos y reducirlos a las pretendidas unidades originales. El ejército, para limitarnos al ejemplo de una institución, nunca considera la persona concreta del recluta, que sólo puede obtenerse sobre la base de su pertenencia a grupos existentes. Sólo ve en él al hombre, es decir, el soldado, entidad abstracta que se define por los deberes y los escasos derechos que representan sus relaciones con el poder militar. Este “soldado” que precisamente el recluta no es pero al cual el servicio militar quiere reducirlo, es otro distinto de sí mismo e idénticamente otro en todos los incorporados de una misma clase. Es esta misma identidad la que los separa, porque sólo representa para cada uno el conjunto preestablecido de sus relaciones con el ejército. Así, durante las horas de entrenamiento, cada uno es otro distinto de sí y, al mismo tiempo, idéntico a todos los Otros que también son otros respecto de sí mismos. No puede tener relaciones reales con sus camaradas mientras todos juntos no se despojen, durante las comidas o por la noche, en la cuadra, de su ser soldado. Con todo, la palabra “atomización”, tan empleada, no da una idea cabal de la situación de las personas dispersadas y alienadas por las instituciones. Aunque se pretende reemplazar sus relaciones concretas con las personas por simples lazos de exterioridad, no es posible reducirlas a la soledad del átomo. No se los puede excluir de toda vida social: el soldado toma el micro, compra el diario, vota. Ello supone que emplea los “colectivos” con los Otros. Simplemente los colectivos se dirigen a él como a un miembro de una serie (la de los compradores de diarios, de los telespectadores, etc.). En su esencia, deviene idéntico a todos los demás miembros y únicamente se diferencia de ellos por su número de orden. Diremos que está serializado. La serialización de la acción reaparece en el campo práctico-inerte, donde la materia se hace mediación entre los hombres en la medida en que los hombres se hacen mediación entre los objetos materiales (cuando un hombre toma el volante de su automóvil ya no es más que un conductor entre otros y, en consecuencia, contribuye a disminuir la velocidad de todos y la suya propia, hecho contrario a lo que deseaba cuando quería poseer él mismo un coche).
Desde ese momento nace en mí el pensamiento serial, que no es mi propio pensamiento sino el del Otro que soy y el de todos los Otros. Hay que llamarlo pensamiento de impotencia, porque lo produzco mientras soy el Otro, enemigo de mí mismo y de los Otros, y mientras llevo a todas partes es Otro conmigo. Pensemos en una empresa donde no se ha producido ninguna huelga desde hace veinte o treinta años, pero donde el poder de compra del obrero disminuye constantemente a causa de la “carestía de la vida”. Cada trabajador comienza a emprender una acción reivindicativa. Pero los veinte años de “paz social” han establecido poco a poco entre los trabajadores relaciones de serialidad. Toda huelga, aunque sea de veinticuatro horas, exigiría un reagrupamiento de los trabajadores. Entonces el pensamiento serial –que separa– resiste tenazmente a las primeras manifestaciones del pensamiento de grupo. Será racista (los inmigrantes no nos acompañarían), misógino (las mujeres no nos entenderían), hostil a las otras categorías sociales (los pequeños comerciantes no nos ayudarían más que los campesinos del interior), desconfiado (mi vecino es Otro, de modo que no puedo saber cómo reaccionaría), etc. Todas estas proposiciones separatistas no representan el pensamiento de los propios obreros sino el de los otros que ellos son y que quieren conservar su estado de identidad y de separación. Si se logra la unidad no quedarán vestigios de esa ideología pesimista. Su única función era justificar el mantenimiento del orden serial y de la impotencia, en parte sufrida, en parte aceptada.
El sufragio universal es una institución, un colectivo que atomiza o serializa a los hombres concretos y se dirige a ellos como entidades abstractas, los ciudadanos, definidos por un conjunto de derechos y de deberes políticos, es decir por su relación con el estado y sus instituciones. El estado los hace ciudadanos dándoles, por ejemplo, el derecho de votar una vez cada cuatro años, con la condición de que reúnan requisitos muy generales –ser franceses, tener más de veintiún años–, que no caracterizan realmente a ninguno de ellos. Desde ese punto de vista, todos los ciudadanos, hayan nacido en Perpignan o en Lille, son absolutamente idénticos, como vimos que eran los soldados en el ejército: sus problemas concretos surgidos en sus familias o en sus reuniones socioprofesionales no interesan. Frente a sus soledades abstractas y a sus separaciones se levantan grupos o partidos que solicitan sus votos. Se les dice que van a delegar su poder a una o varias de esas agrupaciones políticas. En rigor, para “delegar su autoridad” sería preciso que la serie constituida por la institución del voto poseyera por lo menos una parte de ella. Pero esos ciudadanos idénticos y fabricados por la ley, desarmados, separados por la mutua desconfianza, mistificados aunque conscientes de su impotencia, no pueden en ningún caso, mientras siguen en la situación serial, constituir ese grupo soberano del que se nos dice que emana todos los poderes: el Pueblo. Porque, como hemos visto, se les ha otorgado el sufragio universal para atomizarlos e impedirles agruparse entre sí. Sólo los partidos, que son originariamente grupos –por otra parte más o menos serializados y burocratizados– pueden considerarse en posesión de un embrión de poder. En ese sentido, habría que invertir la fórmula clásica, y cuando un partido dice: “¡Elíjanme!” no interpretar que los electores le delegarían su soberanía, sino que los votantes, que rechazan unirse en grupo para acceder a la soberanía, designarían a una o varias comunidades políticas ya constituidas para extender el poder que éstas ya poseen hasta los límites nacionales. Ningún partido podrá representar a la serie de ciudadanos, porque extrae su poder de sí mismo, es decir, de su estructura comunitaria; la serie de impotencia no puede en ningún caso delegarle una parcela de autoridad. Pero, inversamente, el partido, sea cual fuere, usa de su autoridad para actuar sobre la serie, pidiéndole que le dé sus votos; y su autoridad sobre los ciudadanos serializados sólo está limitada por la que tienen todos los otros partidos juntos. En otras palabras, cuando voto, abdico de mi poder –es decir, de la posibilidad que está en cada uno de constituir con todos los otros un grupo soberano que no tiene ninguna necesidad de representantes– y afirmo que nosotros, los votantes, somos siempre otros respecto de nosotros mismos, y que ninguno de nosotros puede en ningún caso abandonar la serialidad por el grupo, sino a través de intermediarios. Sin duda votar es, para el ciudadano serializado, dar su voto a un partido, pero es sobre todo votar por el voto, como dice Kravetz aquí mismo [ [3]], es decir, por la institución política que nos mantiene en estado de impotencia serial. Es lo que se vio en junio de 1968, cuando de Gaulle pidió a la Francia de pie y agrupada que votara, es decir que se postrara y se revolcara en la serialidad. Los grupos no institucionalizados se deshicieron; los electores, idénticos y separados, votaron por la UDR [ [4]], que prometía defenderlos contra la acción de los grupos que ellos mismo integraban hasta hacía unos pocos días. Es lo que ocurre hoy, cuando Séguy pide tres meses de paz social para no inquietar a los electores, aunque en realidad quiere esa paz para que las elecciones sean posibles, lo que no sucedería si quince millones de huelguistas decididos y aleccionados por la experiencia de 1968 se negaran a votar y pasaran a la acción directa. El elector debe permanecer postrado y compenetrarse de su impotencia; en esas condiciones elegirá partidos que ejercerán su propia autoridad y no la del elector. De ese modo, cada uno, encerrado en su derecho de voto como un propietario en su propiedad, elegirá a los que serán sus amos durante cuatro años, sin advertir que ese pretendido derecho de voto no es otra cosa que la prohibición de unirse con los otros para resolver a través de la praxis los verdaderos problemas.
La forma de escrutinio –siempre elegida por los grupos de la Asamblea, nunca por los electores– empeora las cosas. Aunque el sistema proporcional no arrancaba a los votantes de la serialidad, por lo menos utilizaba todos los votos. La Asamblea daba una imagen correcta de la Francia política, es decir, serializada, porque los partidos estaban representados en proporción al número de votos que cada uno de ellos había obtenido. Nuestra votación por lista completa, por el contrario, se inspira en el principio opuesto según el cual, como decía con toda propiedad un periodista, el 49 por ciento es igual a cero. Si en una circunscripción, en la segunda vuelta, los candidatos de la UDR obtienen el 50 por ciento de la oposición caen en la nada: corresponden nada menos que a la mitad de la población que no tiene el derecho de estar representada.
En tal sistema, tomemos a un elector que votó por los comunistas en 1968 y cuyos candidatos no han sido elegidos. Supongamos que va a votar también por el PC en 1973. No dependerá de él que los resultados sean diferentes de los de 1968, porque en ambos casos habrá votado por los mismos candidatos. Para que su voto sea útil, es preciso que cierto número de electores que en 1968 votaron por la mayoría actual, cansados, se desvinculen de ella y deseen votar más a la izquierda. Pero en primer lugar no es tarea de nuestro hombre decidirlos a ello; por otra parte, esos electores pertenecen con seguridad a otro medio y él ni siquiera los conoce. Todo se resolverá en otro lugar y de otro modo: por la propaganda de los partidos, por determinados órganos de prensa. Al elector del PC sólo le cabe votar, eso es todo lo que se le pide: votará pero no participará en las acciones que apuntan a modificar el sentido de su voto. Además, muchos a los que tal vez se podría hacer cambiar de opinión son hostiles a la UDR pero visceralmente anticomunistas: preferirán elegir “reformadores” [ [5]] que se transformarán de ese modo en los árbitros de la situación. No es verosímil que se unan al PS-PC; más bien aportarán su fuerza complementaria a la UDR que, como ellos, quiere conservar el régimen capitalista. El significado objetivo del voto del elector comunista es, pues, la alianza de la UDR con los reformadores. En efecto, ese voto es necesario para que el PC conserve sus sufragios e incluso los aumente, y este aumento es precisamente el que disminuirá el número de los elegidos de la mayoría y los decidirá a arrojarse en los brazos de los reformadores. Si se aceptan las reglas de este juego de tontos, entonces no hay nada que decir. Pero mientras nuestro elector sea él mismo, es decir un hombre concreto, el resultado que habrá obtenido como Otro idéntico no lo satisfará par a nada. Sus intereses de clase y sus determinaciones individuales coincidían para hacerle elegir una mayoría de izquierda. En cambio, habrá contribuido a enviar a la Asamblea una mayoría de derecha y de centro en la que el partido más importante seguirá siendo la UDR. Así, cuando nuestro hombre coloque su boleta en la urna, esa boleta recibirá de las otras una significación distinta que la que él habrá creído darle. Volvemos a hallar aquí la acción serial, tal como la habíamos hallado en el sector práctico-inerte.
Y eso no es todo: como al votar afirmo mi impotencia institucionalizada, la mayoría de turno no tiene el menor recato en cortar, modelar y manipular el cuerpo electoral, dando ventaja a los campos y a las ciudades que “votan bien” a costa de los suburbios y arrabales que “votan mal”. Quiere decir que hasta la misma serialidad del electorado es transformada. Si fuera perfecta, un voto valdría igual a otro. Pero no es nuestro caso: hacen falta ciento veinte mil votos para elegir un diputado comunista y sólo treinta mil para llevar a la Asamblea a un UDR. Un elector de la mayoría vale cuatro electores del PC. En realidad, estos votan contra una supermayoría, es decir contra una mayoría que quiere mantenerse en su lugar a través de otros medios que la simple serialidad de los votos.
¿Por qué razón he de votar? ¿Por qué se me ha convencido de que el único acto político de mi vida consiste en colocar mi sufragio en la urna una vez cada cuatro años? Pero eso es lo contrario de un acto. Al proceder de ese modo lo único que hago es mostrar mi impotencia y obedecer al poder de un partido. Además, dispongo de un voto de valor variables según obedezca a éste o aquél. Por eso la mayoría de la futura Asamblea descansará sobre una coalición y las decisiones que tome serán compromisos que podrán no reflejar de ningún modo los deseos que expresaba mi voto. En 1959 la mayoría votó por Guy Mollet porque pretendía hacer la paz cuanto antes en Argelia. El gobierno socialista que tomó el poder decidió intensificar la guerra. Esto hizo que muchos electores pasaran de la serie –que no sabe nunca por quién ni por qué vota– al grupo de acción clandestina. Es algo que deberían haber hecho mucho antes pero fue precisamente el improbable resultado de sus votos lo que mostró la impotencia del sufragio universal.
En realidad todo es claro si se lo piensa bien y se llega a la conclusión de que la democracia indirecta es una mistificación. Se pretende que la Asamblea elegida es la que refleja mejor la opinión pública. Pero toda la opinión pública es serial. La imbecilidad de los mass media, las declaraciones del gobierno, la manera parcial o trunca con que los diarios reflejan los acontecimientos, todo viene a buscarnos en nuestra soledad serial y nos lastra con ideas de piedra, hechas de lo que pensamos que han de pensar los otros. Seguramente guardamos en nuestra intimidad exigencias y protestas pero al no ser comunicadas y confirmadas por los otros se rompen en nuestro interior y nos dejan “moretones en el alma” y un sentimiento de frustración. Entonces, cuando se nos convoca a votar, tengo –yo-Otro– la cabeza rellena de las ideas petrificadas que la prensa o la TV han ido amontonando en ella, y son esas ideas seriales, y no mis ideas, las que se expresan a través de mi voto. El conjunto de las instituciones de la democracia burguesa me desdobla: estoy yo y todos los Otros que, según me dicen, soy (francés, soldado, trabajador, contribuyente, ciudadano, etc.). Este desdoblamiento nos hace vivir en lo que los psiquiatras llaman una crisis de identidad continua. ¿Quién soy, en definitiva? ¿Otro idéntico a todos los otros y habitado por esos pensamientos de impotencia que nacen doquiera y no son pensados en ningún lugar, o yo mismo? ¿Y quién es el que vota? Ya no me reconozco.
Están también los que votarán, como dicen, “para cambiar de crápulas”. O sea que, para ellos, la prioridad absoluta es provocar la caída de la mayoría UDR. Y reconozco que sería una gran cosa dar por tierra con esos políticos deshonestos. ¿Pero se ha pensado que, para voltearlos, hay que poner en su lugar a otra mayoría que mantiene los mismos principios electorales?
UDR, reformadores y PC-PS son concurrencistas. Estos partidos se sitúan en una franja común que es la representación indirecta, su poder jerárquico y la impotencia de los ciudadanos: en otras palabras, el “sistema burgués”. El hecho de que el PC, que se pretende revolucionario, haya caído, desde la coexistencia pacífica, en la búsqueda burguesa del poder aceptando la institución del sufragio burgués, debería hacer pensar a algunos. Se trata de determinar quién adormecerá mejor a los ciudadanos: la UDR habla de orden, de paz social; el PC quiere hacer olvidar su imagen revolucionaria. Y en estos días lo logra tan bien, con la solícita colaboración de los socialistas, que si llegara a tomar el poder gracias a nuestros votos rechazaría sine die la revolución y se transformaría en el más estable de los partidos electorales. ¿Hay tantas ventajas en cambiar? En cualquier caso se ahogará la revolución en las urnas, lo que no es sorprendente, dado que de todos modos están hechas para eso.
Sin embargo, algunos quieren ser maquiavélicos, usando sus sufragios para obtener un resultado distinto del serial. Quieren enviar –si pueden– una mayoría PC-PS a la nueva Asamblea. Con eso esperan obligar a Pompidou a desenmascararse y disolver la Cámara; de ese modo, obligarnos a la lucha activa, clase contra clase o más bien grupo contra grupo, tal vez a la guerra civil. ¡Qué extraña ocurrencia de serializarnos con el beneplácito del enemigo, para que reaccione violentamente y nos obligue a agruparnos! Es un error. Para maquiavelizar hay que partir de datos precisos y cuyo efecto se pueda prever. No es éste el caso: no se pueden prever con seguridad los resultados de un sufragio serializado. Es previsible que la UDR pierda bancas y que el PS-PC y los reformadores las ganen; el resto no es suficientemente probable como para deducir una táctica. Un solo indicio: el sondeo del IFOP publicado el 4 de diciembre de France-Soir asigna un 45 por ciento al PC-PS, 40 por ciento a la UDR y 15 por ciento a los reformadores. Y esta curiosa comprobación: hay muchos más sufragios por el PC-PS que gente convencida de que esta coalición puede ganar. Habrá pues, considerando todas las incertidumbres de un sondeo, mucha gente que votará por la izquierda con la seguridad de que ésta no obtendrá la mayoría de los sufragios, y muchos para los cuales la eliminación de la UDR es prioritaria pero que no tienen ningún deseo de reemplazarla por la izquierda. En el momento en que escribo, 5 de enero de 1973, estas observaciones dan como probable una mayoría UDR-Reformadores. En ese caso, Pompidou no disolverá la Asamblea, preferirá arreglarse con los reformadores: la mayoría se moderará un poco, habrá menos escándalos, o sea que se las ingeniarán para que sean descubiertos con menor facilidad, J-J S-S [ [6]] y Lecanuet [ [7]] entrarán en el gobierno. Y nada más. El maquiavelismo se volverá así contra los pequeños Maquiavelos [ [8]].
Si desean volver a la democracia directa, la del pueblo en lucha contra el sistema, la de los hombres concretos contra la serialización que los transforma en cosas, ¿por qué no empezar por ahí? Votar, no votar: es lo mismo. Abstenerse es, en efecto, confirmar la nueva mayoría, sea cual fuere. Nada de lo que se haga al respecto tendrá sentido si al mismo tiempo, es decir desde hoy, no se lucha contra el sistema de la democracia indirecta que nos reduce deliberadamente a la impotencia, tratando de organizar, cada uno de acuerdo con sus posibilidades, el amplio movimiento antijerárquico que en todas partes cuestiona las instituciones.
lunes, 4 de julio de 2011
jueves, 30 de junio de 2011
RIVER: DIRIGENTES, JUGADORES Y POLICIAS
Aclaración que espero no oscurezca. Detesto a los dirigentes, empresarios, sindicalistas, políticos, en fin, a todos aquellos que tengan medios mafiosos (aprietes, coacciones, extorsiones) como herramientas para llevar a cabo su trabajo. Por ende, detesto a Grondona, a Aguilar y a todos aquellos que han destruido institucionalmente a River, y lo han llevado a la situación económica en que hoy se encuentra.
Todos deberán responder (espero que ante la justicia) por lo que hicieron y/o por lo que deberían haber hecho y no hicieron.
Dicho esto, también me gustaría dejar planteada mi postura.
Encuentro, sumamente difícil, sostener esta relación directamente proporcional entre malos negocios institucionales y que Pavone marre un penal.
Lo que quiero decir es que me resulta difícil suponer que la culpa de que Caruso, desperdicie una ocasión de gol debajo del arco, dentro del área chica, sea de Aguilar, que los infinitos errores de Arano, sean necesariamente derivaciones de las actitudes de Pasarella. Que las reiteradas faltas de Juan Manuel Díaz cerca del área de River, que permitieron, por ejemplo, el gol de estudiantes, o los horrores cometidos como en el último gol de Belgrano (a donde se supone que quería rechazar) sean obra y arte de Grondona.
En todo caso, habrá que aclarar las cosas de una vez y por todas; aclarar que los jugadores, no ponen todo lo que hay que poner, si es que no les pagan. Y aquí si, entonces, las malas dirigencias tendrán su responsabilidad, pero para ello terminemos con la hipocresía y las lágrimas de cocodrilo.
Porque los que ganan y pierden son los jugadores, y en algunos casos las malas decisiones de los directores técnicos.
Muchos sostienen que en River las últimas administraciones destruyeron las inferiores. Comparto esta postura, pero me pregunto sólo las últimas?. Cuando fue la última vez que en River jugó un marcador de punta izquierdo (antiguo número 3) que hubiese salido de las inferiores de River. Por lo menos desde que yo tengo uso de razón, no ha ocurrido. Hablo desde el ´86. Desde Montenegro hasta aquí, ni uno. Lo mismo ocurre con un marcador por derecha, aquí la excepción sería Lombardi, pero cuánto hace que esta Ferrari? River no ha sacado un marcador de punta en condiciones de jugar en primera desde por lo menos hace 20 años.
En definitiva, más allá de Pintado, Aguilar, Pasarella, lo cierto es que al final, bien al final, River, en dos partidos no le pudo ganar a Belgrano de Córdoba, si a Belgrano de Córdoba. En dos partidos River sólo le pudo hacer un gol a Belgrano. Podrán decir que fue perjudicado por los arbitrajes, y es cierto, pero qué se esperaba. Qué se podía esperar de Pezzota?. No se previó un partido, pensando que Pezzota iba hacer lo que hizo?, esto es claramente un análisis con el diario del lunes, pero no era tan desconsiderado.
Claro, estamos hablando de lo que debió haberse previsto por el DT, pero ya sabemos que Juan José López, no sólo no ha podido prever nada, pero nada de nada, sino que tampoco hizo nada (bien) durante los partidos.
La primera vez que pisé una tribuna de la cancha de River, fue a los 10 años de edad, en ese momento, año 1987, mi padre me llevó a ver el partido despedida de Norberto “beto” Alonso. Desde entonces, he concurrido, casi asiduamente a la cancha. En especial en los últimos seis años. En todo ese período, he escuchado como se alentaba e insultaba a varios jugadores, también se ha escuchado y miles de oportunidades que la hinchada pidiese que entrase, desde el banco de suplentes, tal o cual jugador, pero lo que nunca escuche, es que más de 50 mil personas entonasen una canción solicitando que saquen a un jugador de la cancha. Eso pasó contra Belgrano. Todos, absolutamente todos, (con miles de visiones futbolísticas distintas) coincidíamos en que Arano no podía seguir en la cancha. Pero el único que parece que sabe de futbol es JJ. No sólo no lo sacó, sino que sacó al otro mediocampista. Puede ser que todos estuviésemos equivocados?. Puede ser que el único que sabe de futbol, es el que ya tiene cuatro descensos en su haber?
Tampoco es tan loco creer que iba a ocurrir lo que finalmente ocurrió con algunos (pocos muy pocos) hinchas de River.
Para el partido hubo asignados 2200 policías. Y habría por lo menos otras 300 personas de la empresa de seguridad de River
Durante el encuentro, estaban instaladas al borde de toda la pista de atletismo una valla con rejas, detrás de las cuales estaban pegados, uno al lado del otro, efectivos policiales y personal de seguridad. Cuatro policías, uno de seguridad, cuatro policías, uno de seguridad.
Para que estaban?
A la primer agresión (una persona intento pasar al campo de juego desde la tribuna Sivorí baja, y unos cuantos comenzaron a tirar con los plásticos de los asientos rotos) se retiraron hacia el interior del campo de juego y comenzaron a arrojar agua a discreción sin importar a donde ni a quien.
Detenido el partido, se agruparon los jugadores de ambos equipos, minutos después se suspendió y los jugadores se retiraron. Recién después abandoné el Monumental. Salí por calle Udaondo, caminando sin ningún problema, pero en ese momento, ya los carros hidrantes y la caballería se dirigían hacia esa avenida, arrojando agua, otra vez sin sentido.
Al llegar al auto, estacionado sobre Cabildo, sintonicé Continental, en donde los periodistas decían lo mismos que yo había visto. Días después tanto jugadores de Belgrano como el árbrito, declararon que la policía no los protegió
Algunos son protagonistas en la vida, y otros, gustan de vivir la vida, a través de sus protagonistas. Estos últimos se apasionan con la pasión ajena. No son mejores ni perores, las diferencia está en el hecho de estar en el escenario o mirarlo a través de un medio. Soló de esta forma puede explicarse que programas como los de Jorge Rial o Viviana Canosa, solo por citar los peores, puedan seguir en el aire de la televisión argentina. Solo porque hay personas que gustan de vivir las vivencias ajenas. Vivir por lo que dice y se hace otro.
Por ende, sólo aquellos que nunca hayan estado en una cancha de futbol, y que se informen por C5N, podrán librar de culpa y cargo el actuar policial. Solo ellos pueden no saber cómo es que actúan las fuerzas de seguridad.
Todos deberán responder (espero que ante la justicia) por lo que hicieron y/o por lo que deberían haber hecho y no hicieron.
Dicho esto, también me gustaría dejar planteada mi postura.
Encuentro, sumamente difícil, sostener esta relación directamente proporcional entre malos negocios institucionales y que Pavone marre un penal.
Lo que quiero decir es que me resulta difícil suponer que la culpa de que Caruso, desperdicie una ocasión de gol debajo del arco, dentro del área chica, sea de Aguilar, que los infinitos errores de Arano, sean necesariamente derivaciones de las actitudes de Pasarella. Que las reiteradas faltas de Juan Manuel Díaz cerca del área de River, que permitieron, por ejemplo, el gol de estudiantes, o los horrores cometidos como en el último gol de Belgrano (a donde se supone que quería rechazar) sean obra y arte de Grondona.
En todo caso, habrá que aclarar las cosas de una vez y por todas; aclarar que los jugadores, no ponen todo lo que hay que poner, si es que no les pagan. Y aquí si, entonces, las malas dirigencias tendrán su responsabilidad, pero para ello terminemos con la hipocresía y las lágrimas de cocodrilo.
Porque los que ganan y pierden son los jugadores, y en algunos casos las malas decisiones de los directores técnicos.
Muchos sostienen que en River las últimas administraciones destruyeron las inferiores. Comparto esta postura, pero me pregunto sólo las últimas?. Cuando fue la última vez que en River jugó un marcador de punta izquierdo (antiguo número 3) que hubiese salido de las inferiores de River. Por lo menos desde que yo tengo uso de razón, no ha ocurrido. Hablo desde el ´86. Desde Montenegro hasta aquí, ni uno. Lo mismo ocurre con un marcador por derecha, aquí la excepción sería Lombardi, pero cuánto hace que esta Ferrari? River no ha sacado un marcador de punta en condiciones de jugar en primera desde por lo menos hace 20 años.
En definitiva, más allá de Pintado, Aguilar, Pasarella, lo cierto es que al final, bien al final, River, en dos partidos no le pudo ganar a Belgrano de Córdoba, si a Belgrano de Córdoba. En dos partidos River sólo le pudo hacer un gol a Belgrano. Podrán decir que fue perjudicado por los arbitrajes, y es cierto, pero qué se esperaba. Qué se podía esperar de Pezzota?. No se previó un partido, pensando que Pezzota iba hacer lo que hizo?, esto es claramente un análisis con el diario del lunes, pero no era tan desconsiderado.
Claro, estamos hablando de lo que debió haberse previsto por el DT, pero ya sabemos que Juan José López, no sólo no ha podido prever nada, pero nada de nada, sino que tampoco hizo nada (bien) durante los partidos.
La primera vez que pisé una tribuna de la cancha de River, fue a los 10 años de edad, en ese momento, año 1987, mi padre me llevó a ver el partido despedida de Norberto “beto” Alonso. Desde entonces, he concurrido, casi asiduamente a la cancha. En especial en los últimos seis años. En todo ese período, he escuchado como se alentaba e insultaba a varios jugadores, también se ha escuchado y miles de oportunidades que la hinchada pidiese que entrase, desde el banco de suplentes, tal o cual jugador, pero lo que nunca escuche, es que más de 50 mil personas entonasen una canción solicitando que saquen a un jugador de la cancha. Eso pasó contra Belgrano. Todos, absolutamente todos, (con miles de visiones futbolísticas distintas) coincidíamos en que Arano no podía seguir en la cancha. Pero el único que parece que sabe de futbol es JJ. No sólo no lo sacó, sino que sacó al otro mediocampista. Puede ser que todos estuviésemos equivocados?. Puede ser que el único que sabe de futbol, es el que ya tiene cuatro descensos en su haber?
Tampoco es tan loco creer que iba a ocurrir lo que finalmente ocurrió con algunos (pocos muy pocos) hinchas de River.
Para el partido hubo asignados 2200 policías. Y habría por lo menos otras 300 personas de la empresa de seguridad de River
Durante el encuentro, estaban instaladas al borde de toda la pista de atletismo una valla con rejas, detrás de las cuales estaban pegados, uno al lado del otro, efectivos policiales y personal de seguridad. Cuatro policías, uno de seguridad, cuatro policías, uno de seguridad.
Para que estaban?
A la primer agresión (una persona intento pasar al campo de juego desde la tribuna Sivorí baja, y unos cuantos comenzaron a tirar con los plásticos de los asientos rotos) se retiraron hacia el interior del campo de juego y comenzaron a arrojar agua a discreción sin importar a donde ni a quien.
Detenido el partido, se agruparon los jugadores de ambos equipos, minutos después se suspendió y los jugadores se retiraron. Recién después abandoné el Monumental. Salí por calle Udaondo, caminando sin ningún problema, pero en ese momento, ya los carros hidrantes y la caballería se dirigían hacia esa avenida, arrojando agua, otra vez sin sentido.
Al llegar al auto, estacionado sobre Cabildo, sintonicé Continental, en donde los periodistas decían lo mismos que yo había visto. Días después tanto jugadores de Belgrano como el árbrito, declararon que la policía no los protegió
Algunos son protagonistas en la vida, y otros, gustan de vivir la vida, a través de sus protagonistas. Estos últimos se apasionan con la pasión ajena. No son mejores ni perores, las diferencia está en el hecho de estar en el escenario o mirarlo a través de un medio. Soló de esta forma puede explicarse que programas como los de Jorge Rial o Viviana Canosa, solo por citar los peores, puedan seguir en el aire de la televisión argentina. Solo porque hay personas que gustan de vivir las vivencias ajenas. Vivir por lo que dice y se hace otro.
Por ende, sólo aquellos que nunca hayan estado en una cancha de futbol, y que se informen por C5N, podrán librar de culpa y cargo el actuar policial. Solo ellos pueden no saber cómo es que actúan las fuerzas de seguridad.
miércoles, 8 de junio de 2011
Periodistas
Allá por 1995, luego de terminar la secundaria, y como todo jugador de fútbol frustrado intenté seguir la “carrera” de periodista deportivo. Por ese entonces, quizá aún todavía, las instituciones, que brindaban estas carreras, eran todas privadas, y ante la imposibilidad económica de hacer frente a las matriculas, comencé con el C.B.C para la carrera de abogacía en la UBA.
En 1998, comencé periodismo, en general, ya no sólo deportivo en el Centro de Estudios Buenos Aires. (CEDEBA).
Hasta ese momento, sólo me acercaba a los medios de comunicación, a causa del deporte. En especial a la radio. Y en exclusividad a Competencia.
A partir de allí, mi acercamiento fue sobre todo por el lado del periodismo de investigación. Y en esa línea, Lanata fue sin duda un icono.
Desde entonces, escuche, miré y leí a Lanata y a Victor Hugo junto a sus distintos equipos y fui aprendiendo de la profesión con sus ejemplos.
Con ellos entendí varias de las acciones, fraudulentas en general, llevadas acabo en la década del menemismo, tanto a nivel político como en lo deportivo.
Lanata, Tenembaum, Zlotogwiazda, Verbitsky nos mostraban los hechos más corruptos de esa época. Hablaban, mostraban, escribían acerca de cómo al poder real lo tenían las empresas privatizadas, como Clarín compraba cuanto podía y era cada vez más un monopolio. Como Clarín, La Nación y el Estado de Videla se habían quedado, delictuosamente con Papel Prensa y como eso alteraba la igualdad de condiciones con el resto de los diarios.
Por aquellos años, Lanata se jactaba de haberse ido de Pagina/12, en el momento en que vio a Magnetto charlando con Zokolowicz (traducido, a Clarín comprando Pagina/12).
En sus editoriales e investigaciones no faltaban comentarios contra Daniel Hadad y sus negociados con Menem y con los militares para quedarse con AM 710. Se encargaba siempre de decir que Hadad no era periodista sino un empresario. En una entrevista a Luis Majul, para el libro “Periodista”, Lanata le aconsejaba que dejara Radio Continental, en ese momento perteneciente al paquete accionario del CEI.
En tanto Víctor Hugo, y su equipo, además de su apología Bilardista (que no comparto) nos enseñaba como Clarín/TyC/Fox Sports/AFA y allegados al menemismo fundían a los clubes y se robaban no sólo el dinero que de la televisión sino el fútbol entero.
Con el tiempo, algunas cosas cambiaron. Lanata dejó un programa de tele, volvió, se peleó con Tenembaum, Zlotogwiazda y Paenza, Luego se reconciliaron, Zlotogwiazda y Paenza tuvieron su programa radial. Lanata vendió la revista XXIII, que había sido XXII y antes XXI. Volvió a la tele. Se fue (lo fueron). Condujo un programa producido por Majul. Se pelearon. Volvió a la radio. Se fue. Se peleó con Verbitsky y con todos los que se quedaron en Página/12. Escribió para Perfil. Se peleó con Fontevecchia. Fundo/fundió otro diario, (Critica). Siguió pegándole a Clarín y sus editores por la complejidad que conllevaba tener el papel para el periódico a un precio competitivo con Clarín y La Nación (expropiadores de Papel Prensa). Volvió a escribir a Perfil. Volvió a darle notas a Majul.
Hoy trabaja para la “Turner”, es columnista en todos los programas políticos de TN (Palabras + palabras -, A dos voces) escribe los domingos en Clarín y claro, defiende a Clarín.
Víctor Hugo, mantuvo su lucha contra el monopolio. Y claro esta, y no tendría porque no ser así, se alineo con el gobierno con el tema de la Ley de medios y el fútbol para todos.
Luego de esta reseña, resulta curioso como según algunas visiones el que se cambió de bando, y además por plata, es Víctor Hugo, en tanto ahora parece que Lanata es el más coherente.
Hoy twittearon una frase de Alejandro Fabri, que me gustó, dice que “la credibilidad, es como la virginidad, se pierde una sola vez” y me da toda la sensación que Lanata acaba de desvirgarse.
No ejerzo el periodismo, claramente por cuestiones de capacidad. Pero si de alguien aprendí es de Lanata y de todos los que alguna vez trabajaron con él.
Pero la verdad es que tengo la sensación que todo esta patas arriba (y Galeano acá no tiene nada que ver, también el ha mantenido su postura).
Porque si quiero hacer algo de periodismo tendré que volver a estudiar. Mis referentes cambiaron. Qué hubiese dicho Lanata si el que trabajaba para la “Turner” hubiese sido Hadad ¿quién, entonces, cambió por plata?
En el día del periodista, esta no es más que una muestra de lo que se puede ser o no ser. Claro que el periodismo de oposición es muy válido, quizá muchos de mis referentes, mantengan esta idea, de que siempre y no importa contra quien, hay que estar en la oposición.
En definitiva, qué es el periodismo. Creía que se trataba de contar lo que pasaba. Pero siempre hay muchas cosas que pasan, y el conflicto se da por la decisión de qué contar de todo lo que pasa. Allí juegan lo ideológico y los intereses. Mientras lo ideológico, se mantenga por sobre los intereses, habrá buen periodismo.
En 1998, comencé periodismo, en general, ya no sólo deportivo en el Centro de Estudios Buenos Aires. (CEDEBA).
Hasta ese momento, sólo me acercaba a los medios de comunicación, a causa del deporte. En especial a la radio. Y en exclusividad a Competencia.
A partir de allí, mi acercamiento fue sobre todo por el lado del periodismo de investigación. Y en esa línea, Lanata fue sin duda un icono.
Desde entonces, escuche, miré y leí a Lanata y a Victor Hugo junto a sus distintos equipos y fui aprendiendo de la profesión con sus ejemplos.
Con ellos entendí varias de las acciones, fraudulentas en general, llevadas acabo en la década del menemismo, tanto a nivel político como en lo deportivo.
Lanata, Tenembaum, Zlotogwiazda, Verbitsky nos mostraban los hechos más corruptos de esa época. Hablaban, mostraban, escribían acerca de cómo al poder real lo tenían las empresas privatizadas, como Clarín compraba cuanto podía y era cada vez más un monopolio. Como Clarín, La Nación y el Estado de Videla se habían quedado, delictuosamente con Papel Prensa y como eso alteraba la igualdad de condiciones con el resto de los diarios.
Por aquellos años, Lanata se jactaba de haberse ido de Pagina/12, en el momento en que vio a Magnetto charlando con Zokolowicz (traducido, a Clarín comprando Pagina/12).
En sus editoriales e investigaciones no faltaban comentarios contra Daniel Hadad y sus negociados con Menem y con los militares para quedarse con AM 710. Se encargaba siempre de decir que Hadad no era periodista sino un empresario. En una entrevista a Luis Majul, para el libro “Periodista”, Lanata le aconsejaba que dejara Radio Continental, en ese momento perteneciente al paquete accionario del CEI.
En tanto Víctor Hugo, y su equipo, además de su apología Bilardista (que no comparto) nos enseñaba como Clarín/TyC/Fox Sports/AFA y allegados al menemismo fundían a los clubes y se robaban no sólo el dinero que de la televisión sino el fútbol entero.
Con el tiempo, algunas cosas cambiaron. Lanata dejó un programa de tele, volvió, se peleó con Tenembaum, Zlotogwiazda y Paenza, Luego se reconciliaron, Zlotogwiazda y Paenza tuvieron su programa radial. Lanata vendió la revista XXIII, que había sido XXII y antes XXI. Volvió a la tele. Se fue (lo fueron). Condujo un programa producido por Majul. Se pelearon. Volvió a la radio. Se fue. Se peleó con Verbitsky y con todos los que se quedaron en Página/12. Escribió para Perfil. Se peleó con Fontevecchia. Fundo/fundió otro diario, (Critica). Siguió pegándole a Clarín y sus editores por la complejidad que conllevaba tener el papel para el periódico a un precio competitivo con Clarín y La Nación (expropiadores de Papel Prensa). Volvió a escribir a Perfil. Volvió a darle notas a Majul.
Hoy trabaja para la “Turner”, es columnista en todos los programas políticos de TN (Palabras + palabras -, A dos voces) escribe los domingos en Clarín y claro, defiende a Clarín.
Víctor Hugo, mantuvo su lucha contra el monopolio. Y claro esta, y no tendría porque no ser así, se alineo con el gobierno con el tema de la Ley de medios y el fútbol para todos.
Luego de esta reseña, resulta curioso como según algunas visiones el que se cambió de bando, y además por plata, es Víctor Hugo, en tanto ahora parece que Lanata es el más coherente.
Hoy twittearon una frase de Alejandro Fabri, que me gustó, dice que “la credibilidad, es como la virginidad, se pierde una sola vez” y me da toda la sensación que Lanata acaba de desvirgarse.
No ejerzo el periodismo, claramente por cuestiones de capacidad. Pero si de alguien aprendí es de Lanata y de todos los que alguna vez trabajaron con él.
Pero la verdad es que tengo la sensación que todo esta patas arriba (y Galeano acá no tiene nada que ver, también el ha mantenido su postura).
Porque si quiero hacer algo de periodismo tendré que volver a estudiar. Mis referentes cambiaron. Qué hubiese dicho Lanata si el que trabajaba para la “Turner” hubiese sido Hadad ¿quién, entonces, cambió por plata?
En el día del periodista, esta no es más que una muestra de lo que se puede ser o no ser. Claro que el periodismo de oposición es muy válido, quizá muchos de mis referentes, mantengan esta idea, de que siempre y no importa contra quien, hay que estar en la oposición.
En definitiva, qué es el periodismo. Creía que se trataba de contar lo que pasaba. Pero siempre hay muchas cosas que pasan, y el conflicto se da por la decisión de qué contar de todo lo que pasa. Allí juegan lo ideológico y los intereses. Mientras lo ideológico, se mantenga por sobre los intereses, habrá buen periodismo.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Un guiño del destino
Federico Bonzo (33) sufrió graves heridas, cuando su camioneta fue alcanzada por un tramo de un caño de gas que voló como una consecuencia de una explosión en la ruta provincial 46, entre las ciudades bonaerenses de Bragado y Asamblea.
La onda expansiva alcanzó una camioneta Toyota Hilux que pasó y le provocó a Federico graves heridas
Tras ser rescatado por los bomberos de entre los hierros de la camioneta, fue llevado de urgencia al Sanatorio del Círculo Médico, de Bragado, y luego a la Clínica de la Pequeña Familia, de Junín.
La explosión se produjo el sábado 23 de abril, por la tarde, alrededor de las 14.30, en un tramo del tendido de gas que corre a un costado de la ruta provincial 46, a unos 4 kilómetros de la ruta nacional 5, entre las ciudades de Bragado y Asamblea.
El día 7 de Mayo de 2011, y tras 15 días de internacion en una clínica Pequeña Familia de la ciudad de Junín, falleció el Ingeniero Federico Bonzo, el joven bragadense de 33 años
Aquellos que han sabido describir de mejor manera, con palabras, los sentimientos, son justamente los que han obtenido un renombre como poetas. Por estas horas hay muchas cosas que decir, pero son muy pocas las palabras que se dejan escribir y claro está lejos estoy de ser poeta.
No es fácil siquiera decidir sobre qué escribir. Se puede escribir sobre la explosión misma y la cadena de responsabilidades que pueden caber, se puede escribir sobre la atención médica que recibió, sobre la fuerza y la tozudez que puso para intentar salir de la situación, o se puede también escribir simplemente sobre Fede, sobre lo que era, sobre lo que es hoy y sobre los que nos dejó como legado.
Son estos los momentos en donde muchos sentimos una sana envidia de aquellos que son creyentes. Éstos, siempre tienen alguna explicación adicional, “será que Dios así lo quiso” suelen repetir. Me resulta difícil conformarme con eso. Sobre todo después de haber visto cómo se sucedieron los hechos. Es por demás de dificultoso sostener la idea de la existencia de alguien superior y más aún que ese alguien sea bondadoso.
Lo cierto es que, sea Dios, el destino o como quieran llamarlo, se empecinó en llevárselo.
No le bastó con una explosión, Fede era mucho más fuerte que eso, no basto con las intervenciones quirúrgicas, ni con la demora en el traslado, no bastaron las complicaciones hematológicas, no basto la fiebre, ni tener un pulmón colapsado, el siguió sorteando cada uno de los obstáculos. Hasta intentó despertarse. Por un rato sus pulmones compitieron mano a mano con el respirador, para ver quien se hacía cargo de la situación, y fue en esos instantes, quizá de los más lúcidos desde el momento del accidente, que hizo un guiño de ojos. Quizá fue guiño tranquilizador, un guiño para los que quedamos del otro lado del umbral, un guiño como diciendo, “tranqui, está todo bien”.
Tal provocación fue un insulto para la muerte, siempre horrible y egoísta. Ofendida, ésta, por tanta injuria y tantas ganas de vivir, se vio obligada a recurrir a todas sus fuerzas, provocando un par de derrames, pues con sólo uno no alcanzaría, y así, sólo así pudo arrebatarlo de este mundo. Se llevó entonces a un hijo ejemplar, a un hermano fraterno, se llevó a un marido compañero, a un padre ideal, a un amigo presente, a un gran compañero de trabajo, al mejor contrapunto en discusiones de sobre mesas de vinos y whiskys, se llevó a una risa asmática y contagiosa, a un chico tenaz, a un joven laburante y con miles de proyecto.
Sólo queda esperar que los que quedamos, tengamos por lo menos la mitad de la fuerza que el tenía para hacer frente a las necesidades de sus padres, su hermana, su sobrino, su mujer y su hija, su familia y sus amigos puedan requerir en estos difíciles y duros momentos. Esta vez, la muerte nos ganó en tiempo de descuento, se llevó a mi cuñado, a mi amigo, a mi hermano. Hasta siempre FEDE.
La onda expansiva alcanzó una camioneta Toyota Hilux que pasó y le provocó a Federico graves heridas
Tras ser rescatado por los bomberos de entre los hierros de la camioneta, fue llevado de urgencia al Sanatorio del Círculo Médico, de Bragado, y luego a la Clínica de la Pequeña Familia, de Junín.
La explosión se produjo el sábado 23 de abril, por la tarde, alrededor de las 14.30, en un tramo del tendido de gas que corre a un costado de la ruta provincial 46, a unos 4 kilómetros de la ruta nacional 5, entre las ciudades de Bragado y Asamblea.
El día 7 de Mayo de 2011, y tras 15 días de internacion en una clínica Pequeña Familia de la ciudad de Junín, falleció el Ingeniero Federico Bonzo, el joven bragadense de 33 años
Aquellos que han sabido describir de mejor manera, con palabras, los sentimientos, son justamente los que han obtenido un renombre como poetas. Por estas horas hay muchas cosas que decir, pero son muy pocas las palabras que se dejan escribir y claro está lejos estoy de ser poeta.
No es fácil siquiera decidir sobre qué escribir. Se puede escribir sobre la explosión misma y la cadena de responsabilidades que pueden caber, se puede escribir sobre la atención médica que recibió, sobre la fuerza y la tozudez que puso para intentar salir de la situación, o se puede también escribir simplemente sobre Fede, sobre lo que era, sobre lo que es hoy y sobre los que nos dejó como legado.
Son estos los momentos en donde muchos sentimos una sana envidia de aquellos que son creyentes. Éstos, siempre tienen alguna explicación adicional, “será que Dios así lo quiso” suelen repetir. Me resulta difícil conformarme con eso. Sobre todo después de haber visto cómo se sucedieron los hechos. Es por demás de dificultoso sostener la idea de la existencia de alguien superior y más aún que ese alguien sea bondadoso.
Lo cierto es que, sea Dios, el destino o como quieran llamarlo, se empecinó en llevárselo.
No le bastó con una explosión, Fede era mucho más fuerte que eso, no basto con las intervenciones quirúrgicas, ni con la demora en el traslado, no bastaron las complicaciones hematológicas, no basto la fiebre, ni tener un pulmón colapsado, el siguió sorteando cada uno de los obstáculos. Hasta intentó despertarse. Por un rato sus pulmones compitieron mano a mano con el respirador, para ver quien se hacía cargo de la situación, y fue en esos instantes, quizá de los más lúcidos desde el momento del accidente, que hizo un guiño de ojos. Quizá fue guiño tranquilizador, un guiño para los que quedamos del otro lado del umbral, un guiño como diciendo, “tranqui, está todo bien”.
Tal provocación fue un insulto para la muerte, siempre horrible y egoísta. Ofendida, ésta, por tanta injuria y tantas ganas de vivir, se vio obligada a recurrir a todas sus fuerzas, provocando un par de derrames, pues con sólo uno no alcanzaría, y así, sólo así pudo arrebatarlo de este mundo. Se llevó entonces a un hijo ejemplar, a un hermano fraterno, se llevó a un marido compañero, a un padre ideal, a un amigo presente, a un gran compañero de trabajo, al mejor contrapunto en discusiones de sobre mesas de vinos y whiskys, se llevó a una risa asmática y contagiosa, a un chico tenaz, a un joven laburante y con miles de proyecto.
Sólo queda esperar que los que quedamos, tengamos por lo menos la mitad de la fuerza que el tenía para hacer frente a las necesidades de sus padres, su hermana, su sobrino, su mujer y su hija, su familia y sus amigos puedan requerir en estos difíciles y duros momentos. Esta vez, la muerte nos ganó en tiempo de descuento, se llevó a mi cuñado, a mi amigo, a mi hermano. Hasta siempre FEDE.
viernes, 18 de marzo de 2011
Chichizola, desgracia o consecuencia
Desgracia, error, pequeño error, accidente, infortunio, son algunas de las formas con que se ha calificado, en estas horas, lo que le ocurrió a Chichizola, arquero de River, (por estas horas ex arquero titular de River) en el primer gol de Vélez, el último domingo en el monumental.
Pero, es producto de la inexperiencia, de la mala suerte, o es una consecuencia. Consecuencia de qué, se dirá. Bueno veamos. Algunos, varios en verdad, le cayeron con la culpa al arquero, a su corta edad y su poca experiencia. Lo gracioso de esto es que la mayoría quería ser piadoso diciendo, va a ser un gran arquero. Perdón, y ahora que es?, Nadie que sea proyecto juega en la primera de ningún club, menos en River y menos de arquero.
Pero volvamos a la hipótesis de la consecuencia, con un poco de analogía. Supongamos esta situación. Todos los días tengo que cruzar un puente que tiene cierto riesgo, y por mis ideas y mi forma de ver las cosas, decido que la mejor forma de pasarlo es corriendo, lo que a priori, para muchos sería mas riesgoso, pero para mi es la mejor forma. No obstante ello, me prohíben que lo pase corriendo y me obligan (casi) a que lo haga más seguro y lo cruce caminando. Como, debido al trabajo, tengo que cruzarlo varias veces, decido hacer caso y cruzarlo como me dicen y paso a paso (valga la redundancia) de hombre. En una de las oportunidades por ir tan lento me mareo en el medio del puente y caigo.
Alguien podría decir, que la culpa de que cayera del puente fue mía, que fue un pequeño error, o que fue por mi inexperiencia?
Bueno, entiendo que con Chichizola, ocurrió algo parecido.
El River de estos tiempos vive a los pelotazos, y justamente los encargados de lanzar largos e inútiles pases a nadie, que solo logran desgastar a Pavone, son los centrales y el arquero.
Si se tiene la posibilidad de repetir los últimos partidos de River, podremos ver esto. Son reiteradas las veces que el arquero y los defensores (principalmente Ferrero –a quien también estuvieron a punto de robarle una pelota a causa de querer rechazarla fuerte) despejan largo. De hecho en el partido contra Vélez, nunca (en saques desde el arco) salieron con pases cortos.
Parece estar prohibido salir jugando.
En el caso concreto al momento de recibir el pase, si bien es cierto que había presionando dos jugadores de Vélez, no es menos cierto que había a no más de 20 metros, dos posibles receptores de River, esperando un pase.
Por ello, el error principalmente es una consecuencia de cómo juega River (a los pelotazos). De haber intentado un pase, Chchizola, no habría necesitado acomodar tanto el cuerpo para despejar fuerte, que en definitiva fue lo que los descordinó.
Aquí se genera, entonces, la eterna discusión, si en esas jugadas hay que intentar salir jugando o despejar fuerte y sin un destino determinado. Entiendo que Chichizola, elegiría la primera de las opciones, por lo menos así lo dejó ver en los partidos del verano, en donde también, al intentar eludir a un delantero se trabó con la pelota.
Así, la cuestión no parece muy difícil de dilucidar, si con las dos formas se pueden tener errores, si ninguna te garantiza un resultado seguro, por lo menos a mi entender siempre habría que priorizar el intentar jugar.
Lucas Logioco
Pero, es producto de la inexperiencia, de la mala suerte, o es una consecuencia. Consecuencia de qué, se dirá. Bueno veamos. Algunos, varios en verdad, le cayeron con la culpa al arquero, a su corta edad y su poca experiencia. Lo gracioso de esto es que la mayoría quería ser piadoso diciendo, va a ser un gran arquero. Perdón, y ahora que es?, Nadie que sea proyecto juega en la primera de ningún club, menos en River y menos de arquero.
Pero volvamos a la hipótesis de la consecuencia, con un poco de analogía. Supongamos esta situación. Todos los días tengo que cruzar un puente que tiene cierto riesgo, y por mis ideas y mi forma de ver las cosas, decido que la mejor forma de pasarlo es corriendo, lo que a priori, para muchos sería mas riesgoso, pero para mi es la mejor forma. No obstante ello, me prohíben que lo pase corriendo y me obligan (casi) a que lo haga más seguro y lo cruce caminando. Como, debido al trabajo, tengo que cruzarlo varias veces, decido hacer caso y cruzarlo como me dicen y paso a paso (valga la redundancia) de hombre. En una de las oportunidades por ir tan lento me mareo en el medio del puente y caigo.
Alguien podría decir, que la culpa de que cayera del puente fue mía, que fue un pequeño error, o que fue por mi inexperiencia?
Bueno, entiendo que con Chichizola, ocurrió algo parecido.
El River de estos tiempos vive a los pelotazos, y justamente los encargados de lanzar largos e inútiles pases a nadie, que solo logran desgastar a Pavone, son los centrales y el arquero.
Si se tiene la posibilidad de repetir los últimos partidos de River, podremos ver esto. Son reiteradas las veces que el arquero y los defensores (principalmente Ferrero –a quien también estuvieron a punto de robarle una pelota a causa de querer rechazarla fuerte) despejan largo. De hecho en el partido contra Vélez, nunca (en saques desde el arco) salieron con pases cortos.
Parece estar prohibido salir jugando.
En el caso concreto al momento de recibir el pase, si bien es cierto que había presionando dos jugadores de Vélez, no es menos cierto que había a no más de 20 metros, dos posibles receptores de River, esperando un pase.
Por ello, el error principalmente es una consecuencia de cómo juega River (a los pelotazos). De haber intentado un pase, Chchizola, no habría necesitado acomodar tanto el cuerpo para despejar fuerte, que en definitiva fue lo que los descordinó.
Aquí se genera, entonces, la eterna discusión, si en esas jugadas hay que intentar salir jugando o despejar fuerte y sin un destino determinado. Entiendo que Chichizola, elegiría la primera de las opciones, por lo menos así lo dejó ver en los partidos del verano, en donde también, al intentar eludir a un delantero se trabó con la pelota.
Así, la cuestión no parece muy difícil de dilucidar, si con las dos formas se pueden tener errores, si ninguna te garantiza un resultado seguro, por lo menos a mi entender siempre habría que priorizar el intentar jugar.
Lucas Logioco
martes, 21 de diciembre de 2010
Crónica de una toma anunciada
Con el desalojo del predio del Parque Indo-americano, realizado el día 6 de diciembre de 2010, se mediatizaron una serie de situaciones; de tomas similares, que se producen desde hace tiempo, pero que la mayoría desconocía.
Hoy, 21 de diciembre de 2010, el tema en cuestión es la toma de un predio que supuestamente corresponde al club Albariño.
Pero vayamos por parte, no estuve, ni conozco minuciosamente lo ocurrido en el Indo-americano, pero si en otras tomas, y la mayoría de las mismas se dan de igual manera y, por cierto, bastante alejada a la forma en que la presentan los medios de comunicación.
Albariño
El 30 de Junio de 2007 se realizó una denuncia ante la Comisaria N° 48 mediante la cual se informó que aproximadamente 70 personas habían ocupado un predio propiedad del ONABE y cedido para ser utilizado al Club Albariño. La denuncia fue realizada por el representante legal del Club, el Dr. Nicolino.
Reitero, el predio es del Estado, regenteado por el ONABE (Oficina Nacional de Administración de Bienes del Estado), y cedidos al Club Albariño a condición de que se realizaran determinadas obras y acciones que, obviamente nunca se hicieron.
Pero sobre este tema volveremos mas tarde.
Estábamos con la toma, ya hoy totalmente instalada, de un sector de tierras del Onabe, ocurrido en 2007.
Las actuaciones, de la denuncia, fueron remitidas a la Fiscalía en lo Correccional N° 14. El Fiscal ordenó medidas tales como; declaración testimonial de la presidente de la ONABE, intervención al centro de Gestión Vecinal y toma de vistas fotográficas.
Una vez realizadas las medidas requeridas por el Fiscal, éste, resolvió que se eleven las actuaciones al Juzgado para que el Sr. Juez declare el archivo de las presentes actuaciones en tanto no hay delito por no tratarse del tipo penal de Usurpación si no de un reclamo de vecinos ante necesidades básicas insatisfechas.
No obstante lo dictaminado por el Sr. Fiscal, el Juez del Juzgado en lo Correccional 14, se declaró incompetente y remitió las actuaciones a la Justicia Federal, dado que se trataban de tierras del Estado. El expediente fue recibido entonces, por el Juzgado del Dr. Rafecas.
El Fiscal Federal pidió la nulidad del dictamen de la Fiscal Correccional en el cual se solicita el archivo de la causa por inexistencia de delito. El Juez Rafecas rechazó el pedido de nulidad del Fiscal.
El Dr. Rodríguez, abogado de la ONABE pidió se requiera el desalojo inmediato del predio como medida cautelar, propuso testigos y solicitó intervención de Gendarmería Nacional ante la poca acción de la Policía Federal.
El juez Rafecas, declaró la falta de legitimación del Fiscal para pedir el desalojo del predio y, entendiendo que las medidas cautelares deben tomarse respetando las libertades individuales y con la mayor mesura posible, decide rechazar la solicitud de reintegro del inmueble dándole más ponderación al interés de los ocupantes, que reclaman necesidades insatisfechas a las cuales el Estado no puede darle solución, por encima de la incolumidad del patrimonio estatal.
La resolución del Juzgado fue apelada por el Fiscal y el abogado de la ONABE, apelaciones concedidas y ganadas ante la Cámara que dispuso el rechazo de la resolución del Juez y requirió que se vuelva a resolver solicitando el desalojo.
Posteriormente se identifico a algunos de los ocupantes, se tomaron nuevas declaraciones testimoniales y vistas fotográficas y el 30 de abril del 2008, el Juez dispuso, entre otras medidas el desalojo del predio en 30 dias; asimismo se dio intervención al Ministerio de Desarrollo social de la CBA y se citó a prestar declaración indagatoria a algunos de los usurpadores.
Por último y luego del cumplimiento de las medidas requeridas por el Juzgado, el 4 de septiembre de 2008, el Juez dispuso el desalojo del predio para el 29 de octubre de 2008.
El 28/10/08 por distintas apelaciones ante la Cámara Federal, la Sala I suspendió el desalojo hasta tanto se garantice una vivienda digna para los ocupantes.
Así fue la toma, que hoy aún perdura, sobre una parte de los terrenos del Onabe, ocupados en 2007.
Al año, de la resolución de la Cámara Federal, en 2009, se produjo una nueva toma, en un terreno lindero, esta vez, se trató de una propiedad privada. La situación jurídica, se encuentra en trámite en la Justicia Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires.
Por último, sobre la toma que perdura desde hace unos días sobre lo que era la cancha de fútbol. Es necesario aclarar que no fue el primer intento.
Modalidad
La forma en que ocurren estas tomas, suelen ser las mismas. Muchas familias con serios problemas habitacionales, un grupo armado y/o de choque (punteros políticos), que pocas veces tienen que ver con estas familias. Estos “duros” hacen la primera toma, lotean, venden y desaparecen. Las familias, por lo general, mujeres con varios hijos, invierten lo poco que tienen y se quedan a la buena de ¿dios?
Así ocurrió en Albariño, en 2007, en el predio contiguo en 2009, en el indo-americano y el Albariño en la actualidad.
Varias cosas
- La inacción de la Policía Federal en el indoamericano fue criminal. Es decir fue un delito criminal. Una inacción. Un delito de los que, penalmente, se los conoce como delitos por omisión.
- La utilización política de los referentes de la Ciudad, los pinta de pie a cabeza. Son una lacra. Horacio Rodríguez, miente y miente. Y lo hace esencialmente por dos cuestiones, una por ideología, la otra por desconocimiento. No sabe, no conoce, no ha estado ni por asomo, cerca de los problemas que se tienen en los barrios de emergencia. Me animo a apostar que desconoce dónde se encuentra Ciudad Oculta o con qué numero se la conoce a esa villa (15, por cierto)
- Suponer que los ocupantes de territorios se iban a retirar de las tierras tomadas, sólo con la promesa de ¿créditos? o bajo la coacción de negar beneficios sociales, es subestimar la inteligencia y jugar con la necesidades de la gente. Que los “ocupas” del indoamericano se hayan retirado no hace más que dejar en claro, que se trataba más de punteros políticos que de otra cosa.
- Punto a tener en cuenta y que quede en claro, el predio ocupado en Santander y Av. Argentina, no es propiedad del club Albariño, es del Estado Nacional, antes administrado por ONABE, ahora por ADIF (Administración de Inmuebles Ferroviarios). Y esa cancha, no era usada por los vecinos.
Hoy, 21 de diciembre de 2010, el tema en cuestión es la toma de un predio que supuestamente corresponde al club Albariño.
Pero vayamos por parte, no estuve, ni conozco minuciosamente lo ocurrido en el Indo-americano, pero si en otras tomas, y la mayoría de las mismas se dan de igual manera y, por cierto, bastante alejada a la forma en que la presentan los medios de comunicación.
Albariño
El 30 de Junio de 2007 se realizó una denuncia ante la Comisaria N° 48 mediante la cual se informó que aproximadamente 70 personas habían ocupado un predio propiedad del ONABE y cedido para ser utilizado al Club Albariño. La denuncia fue realizada por el representante legal del Club, el Dr. Nicolino.
Reitero, el predio es del Estado, regenteado por el ONABE (Oficina Nacional de Administración de Bienes del Estado), y cedidos al Club Albariño a condición de que se realizaran determinadas obras y acciones que, obviamente nunca se hicieron.
Pero sobre este tema volveremos mas tarde.
Estábamos con la toma, ya hoy totalmente instalada, de un sector de tierras del Onabe, ocurrido en 2007.
Las actuaciones, de la denuncia, fueron remitidas a la Fiscalía en lo Correccional N° 14. El Fiscal ordenó medidas tales como; declaración testimonial de la presidente de la ONABE, intervención al centro de Gestión Vecinal y toma de vistas fotográficas.
Una vez realizadas las medidas requeridas por el Fiscal, éste, resolvió que se eleven las actuaciones al Juzgado para que el Sr. Juez declare el archivo de las presentes actuaciones en tanto no hay delito por no tratarse del tipo penal de Usurpación si no de un reclamo de vecinos ante necesidades básicas insatisfechas.
No obstante lo dictaminado por el Sr. Fiscal, el Juez del Juzgado en lo Correccional 14, se declaró incompetente y remitió las actuaciones a la Justicia Federal, dado que se trataban de tierras del Estado. El expediente fue recibido entonces, por el Juzgado del Dr. Rafecas.
El Fiscal Federal pidió la nulidad del dictamen de la Fiscal Correccional en el cual se solicita el archivo de la causa por inexistencia de delito. El Juez Rafecas rechazó el pedido de nulidad del Fiscal.
El Dr. Rodríguez, abogado de la ONABE pidió se requiera el desalojo inmediato del predio como medida cautelar, propuso testigos y solicitó intervención de Gendarmería Nacional ante la poca acción de la Policía Federal.
El juez Rafecas, declaró la falta de legitimación del Fiscal para pedir el desalojo del predio y, entendiendo que las medidas cautelares deben tomarse respetando las libertades individuales y con la mayor mesura posible, decide rechazar la solicitud de reintegro del inmueble dándole más ponderación al interés de los ocupantes, que reclaman necesidades insatisfechas a las cuales el Estado no puede darle solución, por encima de la incolumidad del patrimonio estatal.
La resolución del Juzgado fue apelada por el Fiscal y el abogado de la ONABE, apelaciones concedidas y ganadas ante la Cámara que dispuso el rechazo de la resolución del Juez y requirió que se vuelva a resolver solicitando el desalojo.
Posteriormente se identifico a algunos de los ocupantes, se tomaron nuevas declaraciones testimoniales y vistas fotográficas y el 30 de abril del 2008, el Juez dispuso, entre otras medidas el desalojo del predio en 30 dias; asimismo se dio intervención al Ministerio de Desarrollo social de la CBA y se citó a prestar declaración indagatoria a algunos de los usurpadores.
Por último y luego del cumplimiento de las medidas requeridas por el Juzgado, el 4 de septiembre de 2008, el Juez dispuso el desalojo del predio para el 29 de octubre de 2008.
El 28/10/08 por distintas apelaciones ante la Cámara Federal, la Sala I suspendió el desalojo hasta tanto se garantice una vivienda digna para los ocupantes.
Así fue la toma, que hoy aún perdura, sobre una parte de los terrenos del Onabe, ocupados en 2007.
Al año, de la resolución de la Cámara Federal, en 2009, se produjo una nueva toma, en un terreno lindero, esta vez, se trató de una propiedad privada. La situación jurídica, se encuentra en trámite en la Justicia Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires.
Por último, sobre la toma que perdura desde hace unos días sobre lo que era la cancha de fútbol. Es necesario aclarar que no fue el primer intento.
Modalidad
La forma en que ocurren estas tomas, suelen ser las mismas. Muchas familias con serios problemas habitacionales, un grupo armado y/o de choque (punteros políticos), que pocas veces tienen que ver con estas familias. Estos “duros” hacen la primera toma, lotean, venden y desaparecen. Las familias, por lo general, mujeres con varios hijos, invierten lo poco que tienen y se quedan a la buena de ¿dios?
Así ocurrió en Albariño, en 2007, en el predio contiguo en 2009, en el indo-americano y el Albariño en la actualidad.
Varias cosas
- La inacción de la Policía Federal en el indoamericano fue criminal. Es decir fue un delito criminal. Una inacción. Un delito de los que, penalmente, se los conoce como delitos por omisión.
- La utilización política de los referentes de la Ciudad, los pinta de pie a cabeza. Son una lacra. Horacio Rodríguez, miente y miente. Y lo hace esencialmente por dos cuestiones, una por ideología, la otra por desconocimiento. No sabe, no conoce, no ha estado ni por asomo, cerca de los problemas que se tienen en los barrios de emergencia. Me animo a apostar que desconoce dónde se encuentra Ciudad Oculta o con qué numero se la conoce a esa villa (15, por cierto)
- Suponer que los ocupantes de territorios se iban a retirar de las tierras tomadas, sólo con la promesa de ¿créditos? o bajo la coacción de negar beneficios sociales, es subestimar la inteligencia y jugar con la necesidades de la gente. Que los “ocupas” del indoamericano se hayan retirado no hace más que dejar en claro, que se trataba más de punteros políticos que de otra cosa.
- Punto a tener en cuenta y que quede en claro, el predio ocupado en Santander y Av. Argentina, no es propiedad del club Albariño, es del Estado Nacional, antes administrado por ONABE, ahora por ADIF (Administración de Inmuebles Ferroviarios). Y esa cancha, no era usada por los vecinos.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Triste, Pasarella, Cappa y River
Tristeza. Es el primer sentimiento que me genera la desvinculación de Ángel Cappa como técnico de River. Tristeza por varias situaciones. Tristeza por Pasarella. En menos de dos años ya echó a dos técnicos, parece haberse olvidado de sus tiempos de entrenador. Tristeza porque va perdiendo credibilidad, si algo se esperaba es que; primero fuese convincente consigo mismo, luego con la comisión directiva y que pudiese, como en sus épocas de capitán, bancarse las decisiones. No fue así. Es más creo que ya nadie espera el resultado de la auditoria. Alguien realmente cree que de allí salga algo importante para River? La pregunta que queda sobrevolando respecto del presidente es, si no puede sostener su posición ni siquiera ante buena parte de su allegados de la comisión directiva, cómo podrá sostener posiciones ante la AFA, la CSF o la FIFA?.
Tristeza por River, más allá de varios y muchos desaciertos y errores, hubo varios encuentros en los que debió llevarse más de lo que terminó cosechando.
Tristeza por Cappa. Se suele decir, y es algo en lo que la mayoría coincide, que los resultados son producto de buenos y sostenidos proyectos. Los periodistas no se cansan de elogiar lo hecho por Estudiantes, Vélez o Banfield. Tengo otra teoría. Ni mejor ni más corroborable que la anterior. Tengo la sensación que no son los procesos serios los que consiguen resultados, sino todo lo contrario, son los resultados los que te dan aire y tiempo para llevar a cabo un proyecto serio y duradero. O acaso Gareca tuvo un largo proceso para llegar al título, y Sabella?. Estos entrenadores, armaron equipos y esquemas que rápidamente les posibilitaron conseguir resultados, y a partir de allí poder programar recambios de jugadores y estrategias a largo tiempo. Por qué sino, no se cuestiona hoy a Falcioni. Banfield tiene la misma cantidad de puntos que el River de Cappa, sin embargo nadie duda de la continuidad del ex arquero al mando del equipo sureño. Es que Banfield cuenta con un campeonato en el último año, y es eso lo que permite trabajar un proceso con tranquilidad. Otro caso es el de Lanús, quien luego de conseguir el campeonato, ha tenido buenas y malas, pero, salvo alguna excepción Zubeldía ha trabajado tranquilo. Ah, Lanús también tiene la misma cantidad de puntos que los del bajo Belgrano.
No creo entonces, que Cappa pueda dirigir equipos argentinos mientras aquí se siga jugando torneos cortos. Claramente, el ya ex técnico de River, pretende llegar al resultado como conclusión de un proceso, y no del modo contrario.
Tristeza por los jugadores y la comisión directiva. Bueno, no se si tristeza, quiza vergüenza. Alguien puede decirme quienes son estos tipos eruditos del fútbol de la CD de River? No se le baja el pulgar a nadie, antes de un clásico. Tan fuertes se creen. Y los jugadores. Que River este complicado con los promedios no es un problema de Cappa sino la consecuencia de, por lo menos cuatro torneos malos, muy malos. Y mucho de los todavía hoy jugadores de River, estuvieron en esos cuatro campeonatos. Cuando van hacer una autocrítica y salir a respaldar a un técnico, cuando van a reconocer que los que pierden las marcas son ellos, los que le tiran al cuerpo del arquero a tres metros del arco son ellos.
Tristeza por mi. Soy de River, y todo esto me provoca tristeza. En realidad ¿qué es ser de River? Las ideas de Cappa son las que más representaron mí gusto futbolístico en mis 33 años, lo que no estoy seguro es que ése gusto sea justamente, el que se jactan de tener en algunas tribunas del monumental. Hay un gusto Riverplatense? Por cierto, tengo la entrada para el súper clásico, esta a disposición.
Tristeza por River, más allá de varios y muchos desaciertos y errores, hubo varios encuentros en los que debió llevarse más de lo que terminó cosechando.
Tristeza por Cappa. Se suele decir, y es algo en lo que la mayoría coincide, que los resultados son producto de buenos y sostenidos proyectos. Los periodistas no se cansan de elogiar lo hecho por Estudiantes, Vélez o Banfield. Tengo otra teoría. Ni mejor ni más corroborable que la anterior. Tengo la sensación que no son los procesos serios los que consiguen resultados, sino todo lo contrario, son los resultados los que te dan aire y tiempo para llevar a cabo un proyecto serio y duradero. O acaso Gareca tuvo un largo proceso para llegar al título, y Sabella?. Estos entrenadores, armaron equipos y esquemas que rápidamente les posibilitaron conseguir resultados, y a partir de allí poder programar recambios de jugadores y estrategias a largo tiempo. Por qué sino, no se cuestiona hoy a Falcioni. Banfield tiene la misma cantidad de puntos que el River de Cappa, sin embargo nadie duda de la continuidad del ex arquero al mando del equipo sureño. Es que Banfield cuenta con un campeonato en el último año, y es eso lo que permite trabajar un proceso con tranquilidad. Otro caso es el de Lanús, quien luego de conseguir el campeonato, ha tenido buenas y malas, pero, salvo alguna excepción Zubeldía ha trabajado tranquilo. Ah, Lanús también tiene la misma cantidad de puntos que los del bajo Belgrano.
No creo entonces, que Cappa pueda dirigir equipos argentinos mientras aquí se siga jugando torneos cortos. Claramente, el ya ex técnico de River, pretende llegar al resultado como conclusión de un proceso, y no del modo contrario.
Tristeza por los jugadores y la comisión directiva. Bueno, no se si tristeza, quiza vergüenza. Alguien puede decirme quienes son estos tipos eruditos del fútbol de la CD de River? No se le baja el pulgar a nadie, antes de un clásico. Tan fuertes se creen. Y los jugadores. Que River este complicado con los promedios no es un problema de Cappa sino la consecuencia de, por lo menos cuatro torneos malos, muy malos. Y mucho de los todavía hoy jugadores de River, estuvieron en esos cuatro campeonatos. Cuando van hacer una autocrítica y salir a respaldar a un técnico, cuando van a reconocer que los que pierden las marcas son ellos, los que le tiran al cuerpo del arquero a tres metros del arco son ellos.
Tristeza por mi. Soy de River, y todo esto me provoca tristeza. En realidad ¿qué es ser de River? Las ideas de Cappa son las que más representaron mí gusto futbolístico en mis 33 años, lo que no estoy seguro es que ése gusto sea justamente, el que se jactan de tener en algunas tribunas del monumental. Hay un gusto Riverplatense? Por cierto, tengo la entrada para el súper clásico, esta a disposición.
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